Cómo utilizar una vaina de vainilla.

La esencia de vainilla tiene un precio prohibitivo y es imposible saber si lo que viene mezclado con un sirope es aroma artificial a precio de producto de lujo. Una vaina de vainilla de unos diez centímetros cuesta unos seis euros, más o menos igual que un frasquito de esencia de vete a saber qué calidad. Se vende de una en una o de dos en dos, y puede durar años si se aprovecha como voy a indicar.

Necesitas vodka y un tarro de cristal. En unos meses necesitarás también azúcar y un segundo tarro. Llena el tarro de vodka. Si no es muy grande, como un vaso pequeño de agua o así, usa una vaina. Si es más grande, usa dos. La vaina se puede cortar a lo largo con mucho cuidado para extraer al máximo su sabor, pero no es necesario. Tapa, guarda en un lugar oscuro, y espera algunos meses. Seis está bien pero probablemente no haga falta tanto tiempo. Una cucharada sopera por receta que requiera un intenso sabor a vainilla.

Cuela, o mejor, extrae los trozos de vaina. Ponlos en la picadora con abundante azúcar. Tritura las dos cosas juntas hasta que estén bien mezcladas. Añade azúcar hasta rellenar un frasco de cristal de los de mermelada, alrededor de un cuarto o tercio de kilo. Ahora tienes azúcar vainillado y puedes elegir si quieres usar eso o la esencia líquida.

Si no quieres usar alcohol, todo lo que tienes que hacer es triturar las vainas con alrededor de medio kilo de azúcar, dado que no has diluido previamente parte de su sabor.