Hacer una buena despensa: repartir el gasto.

Hay muchas razones para montar una buena despensa. Una tan sencilla como ahorrar tiempo al hacer la compra, reduciendo la cantidad de veces que compramos. Si tenemos una buena cantidad de básicos en casa, quizá solo necesitemos reponer productos frescos. Puede que hacer una ruta por muchas tiendas esté fuera de nuestras posibilidades, por precio o por tiempo, pero si solo tenemos que comprar frescos porque los no perecederos están ya en casa y otros alimentos están en el congelador, a lo mejor sí podemos ir a la frutería del barrio o al mercado.

Para mí otra razón ha sido tener cosas preparadas, o fáciles, por si estoy enferma o tengo una mini-emergencia como un pico de trabajo. Donde vivo no tengo opciones que me gusten de comida para llevar.

Otra cuestión es la económica: adelantarnos a una subida de precios, o garantizar que no nos van a faltar cosas que nos gustan si se da una situación de inestabilidad. Sin alarmismos, una buena despensa no sobra. Pero claro, es más fácil decirlo que hacerlo y la primera dificultad que nos vamos a encontrar va a ser precisamente el gasto.

Hay más de una estrategia para irla construyendo.

  1. Muy sencillo: si compras comida online, que en mi caso sería el té o los productos asiáticos, llega siempre a los gastos de envío gratis. Compra un poco más de lo que vas a necesitar del producto más duradero.
  2. Hay muchas tiendas online de productos a granel. Compara tranquilamente el precio de tus básicos favoritos con los de tu supermercado habitual, por si resulta que no son tan económicos. Yo comparo online con la web de Carrefour.
  3. Los paquetes grandes suelen ser más baratos. Donde haya varios formatos, mira el precio por kilo.
  4. Aprovecha ofertas. ¿Un descuento en algo que te encanta o que necesitas de verdad? Llena el carro sin miedo. ¿Recuerdas la famosa escasez de papel higiénico todas las veces que se anuncia una crisis? Lo ponen de oferta cada pocos meses. Fíjate y compra el triple, si tienes donde guardarlo.
  5. Poco a poco, cuando hagas la compra semanal piensa en un par de cosas que quieres tener y de la que normalmente solo tengas un envase por vez. Por ejemplo, pasta, o cereales de desayuno. Compra tres.

Evidentemente, no todo el mundo tiene la disponibilidad de dinero y espacio como para hacerlo todo a la vez, pero estas son algunas maneras de ir creando una despensa, que nunca viene mal.