Un bol con magdalenas, una magdalena fuera del bol, y una taza de café.

Magdalenas de manzana

Suelo preferir las recetas pesadas a las medidas, pero se me ha roto la báscula y tenía una tarde libre, así que a sacar las tazas de medir.

Ingredientes:

  • 2 tazas de harina de repostería
  • 2 cucharaditas de harina para espolvorear sobre las manzanas.
  • 1 cucharadita de postre y media de levadura química.
  • pizca de sal
  • 2 cucharaditas de canela o de una mezcla de especias que te guste (si compraste pumpkin spice y no sabes muy bien a qué echárselo, esto es perfecto)
  • Media cucharadita más de canela o equivalente, para las manzanas.
  • 2 tazas de manzanas peladas, sin corazón y cortadas en pedacitos pequeños. Eso es entre una manzana grande o tres pequeñas.
  • Media taza de mantequilla a temperatura ambiente. Si prefieres pesar, entre 100 y 120 gramos.
  • Entre media taza y una taza entera, al gusto, de azúcar.
  • 2 huevos.
  • 2 cucharaditas de extracto de vainilla o azúcar vainillado.
  • Media taza de leche.
  • Para rematar:
  • una cucharada de azúcar mezclada con otra de canela,
  • dos cucharadas de mantequilla.

Precalienta el horno a 180º y prepara los papelillos de magdalena, en una bandeja con huecos si la tienes.

Prepara la fruta: pela, trocea, ponla en un plato o bol y espolvorea con su parte de harina y especias. Reserva.

Tamiza en un bol grande la harina, la levadura, la sal y la canela o especias. Reserva.

Bate la mantequilla con el azúcar unos 5 minutos, hasta que esté bien mezclado y con un tono brillante. Añade los huevos uno a uno (hay quien los bate aparte y los añade lentamente, pero quién quiere ensuciar un cuarto cacharro). Mezcla con los ingredientes secos lo justo para que no queden restos secos de harina, sin batir. Haz lo mismo con los pedacitos de fruta. Con una cuchara, llena los papelillos. Dale media hora de horno, hasta que estén doradas y un cuchillo salga limpio.

Mientras tanto, prepara el azúcar con la canela y ponlo en un plato o un recipiente en el que sea cómodo «mojar» una magdalena. Derrite la mantequilla en un cazo o con unos segundos de microondas. Cuando las saques del horno, ponlas a enfriar solo unos minutos. Deben estar calientes, pero no quemar. Pincela con la mantequilla derretida, y a continuación pasa el copete por el azúcar especiado.

Se conservan bien un par de días, o algo más en el frigorífico. Se pueden congelar, dejándolas descongelar a temperatura ambiente, tostándolas, o con unos segundos de microondas.