Cuánto aceite conviene comprar de una vez

Es inevitable que si estamos en una época de escasez o incertidumbre nos planteemos acumular algún producto particularmente caro o de precio volátil. El aceite es un ejemplo, como producto de primera necesidad.

Una cosa tiene que quedar clara: el aceite de oliva virgen extra (cualquier aceite de alta calidad, pero en España el que tenemos es este) deja de ser «extra» con el paso del tiempo. Puede tener interés tener guardado aceite como para un año, sobre todo si lo encontramos con alguna oferta, pero más allá de ese tiempo, hemos pagado muy caro algo que ha ido perdiendo valor. Quizá interese tener en casa una variedad de tipos de aceite, no solo del mejor. Eso sí, una circunstancia que nos puede animar a tener guardado aceiote de oliva virgen extra es comprar a un proveedor que solo venda cantidades grandes. Esta es mi situación porque compré en Olivar de la Atalaya. Quién sabe, a lo mejor regalo alguna botella. Están en un armario, oscuritas y frescas, lejos de la cocina. Se conservarán bien unos dieciocho meses.

Ahora, ¿cuánto aceite necesitas? Vamos a multiplicar. Supongamos una persona que utiliza unas 5 cucharadas al día (desayuno, aliñar un par de ensaladas, saltear). Esto nos da, redondeando, sin freír mucho ni hacer por ejemplo repostería, unos 2,8 litros por persona y año. Es una estimación conservadora. Así que podemos pensar en tres litros de nuestro aceite favorito por persona, y otro tanto de aceite neutro (por ejemplo de girasol) si nos gusta hacer repostería o comida asiática y no queremos que el sabor domine. Estos se mantendrán perfectamente si los guardamos bien tapados en un lugar fresco. A veces se encarecen de golpe y por eso no hay mayor problema en acumular.

Por último, si hacemos mucha cocina asiática, una buena lata de aceite de sésamo de unos dos litros es mucho más económica y práctica que cualquier otro formato.

Así que en resumen lo ideal serían 3 litros de aceite de oliva virgen extra por persona y año, a menos que pillemos una gran oferta o un proveedor a granel que nos encante, y otro tanto como mínimo de alguno menos especial.